martes, 4 de septiembre de 2012

Curriculum;Busco Trabajo.


Currículum Vitae:

Fernando Danielo Correa Pereyra
Email: daferclo1974@hotmail.com
Tel. contacto: 961177548
601096335

Datos personales :

Dirección: C/Iglesia nº 9, Picanya - 46210
Fecha de nacimiento: 07-01-74
Nie: X- 068l4171-F, Regimen Comunitario.

Formación académica:

E.S.O

Idiomas:

Español;Materno.
Ingles; Básico.
Francés;Medio.
Valenciano/Catalán;medio alto. 

Formación complementaria:

-Conocimientos del entorno, Internet; Windows uE, Linux.
-Camet de manipulador de alimentos.

Experiencia Profesional:

-Frigorífico de pescado (Fripur S.A.)
-Fabrica de calzados (Bert S.A.) -Empleado de Limpieza: Eurolimp. Fin de obra. Lugar Universidad de Valencia edificio
Redondo. Duración 1 mes.
-Repartidor Publicidad: Empresa Distributor. Se trabaja con El Corte Ingles, Milar, etc.
- Ayudante de cocina en Bar Restaurante La Piscina de Sumacarcer.
- Ayudante de cocina en Salón Ricardo de Sumacarcer.
- Ayudante de cocina: Stop-pausa. Mercavalencia, 3 meses 2007
- Teleoperador de vending, 3 meses, 2007
-Dependiente en Kiosco de Prensa en Bonaire.6 meses.2008
-Comercial Vadispu, SL: 16-09-2008 1 mes.
-ISS Facility Services, S.A.02-03-2009 1 año-2010
-Trabajos de campo(cítricos),fumigar,para los hongos,engorde,etc.
Fumigar con mochila y pistola,pasar tractor arador manual,desbrozar la tierra,poda,(1
½),coperativa(OLIVA)-2010 al 2011
-Trabajo de recogida de ciruelos y melocotones,empresa varias,particulares.2011

Complementos:

Soy una hombre muy trabajar,organizado,responsable y con disponibilidad
completa para empezar a trabajar y trasladarme a cualquier parte de España 


Imagina que vuelves a tu ciudad tras un largo viaje en coche. Se te ha hecho de noche y estás rumiando que seguro te será difícil encontrar aparcamiento en tu barrio a estas horas. Por fin sales de la autovía y pones rumbo a la zona donde vives. De reojo, vez luz arriba en tu casa, seguro que te están esperando con algún plato calentito para cenar. Además, mañana es fiesta local y no tendrás que madrugar. Hum, ¡que ganas de llegar! Inicias la rutina habitual buscando el ansiado sitio para tu coche. Has dado ya la primera vuelta a la manzana y nada, y la cosa no tiene buena pinta. Y así una y otra vez. Tras 10 minutos empiezas a ponerte nervioso. Otras veces te ha pasado lo mismo, es normal, pero es que hoy estás especialmente cansado y ansioso por aparcar, ¡por qué tenía que pasar hoy! Cambias la ruta y conduces por otras calles a ver si hay suerte, y sigues dando vueltas. Muchos coches están estacionados en doble fila, pero tú no estarías tranquilo si hicieras lo mismo. Cuando ya ha pasado media hora sin encontrar aparcamiento, detienes el vehículo y pegas un manotazo de rabia al volante. ¡¿A qué dejo el coche en mitad de esta calle y que se joda?!, exclamas con desesperación. ¡¿Qué hago?, parece imposible aparcar esta noche¡
Es en este momento de la historia cuando hago una “pausa” y me dirijo directamente a la persona que está sentada frente a mí solicitando consejo, generalmente para buscar empleo: “Entonces, dime, ¿qué has decidido hacer? ¿Vas a dejar el coche en la vía pública, o vas a seguir intentándolo hasta que lo aparques?”¿Cuál crees que es la respuesta que dan todas y cada una de las personas a las que les he contado este relato?
Hace unos días hablamos sobre lo importante que es hacer lo que uno tiene que hacer,aunque las dudas y las malas emociones siempre intenten hacernos desistir o abandonar. Pero, ¿qué pasa si uno ya lleva bastante tiempo “haciendo los deberes”, cuando está aplicando las mejores técnicas de búsqueda de empleo según su caso con tenacidad y sistematicidad, y los resultados no llegan? Muchos “clientes” de los servicios de orientación profesional cumplen con las actividades previstas en su plan de búsqueda y pueden llevar incluso meses haciéndolo sin aparentes avances. Es habitual por tanto que se muestren quejosos y desanimados: “¿no estoy haciendo ya todo lo que puedo? Creo que no merece la pena, tal vez debería dejar de buscar y pensar en otra cosa.” En estos momentos del asesoramiento es cuando tiene sentido “ponerse a aparcar”:
-Bueno, entonces dime, ¿qué has decidido hacer? ¿Vas a dejar el coche en la vía pública, o vas a seguir intentado aparcar?
-Hombre, como voy a dejar el coche así, habrá que seguir hasta que logre aparcarlo, no queda otra. Esto del aparcamiento me lo has contado para decirme que tengo que seguir buscando, ¿no?
- No sé, ¿tú que crees, debes seguir insistiendo, o lo dejamos aquí?
-En fin, creo que habrá que dar algunas vueltas más, ¿no?
Durante los añitos que pasé en Madrid, las dificultades que tenía para aparcar en Cuatro Caminos me inspiraron esta herramienta para una “metodología de la insistencia”. Es lo que tienen las metáforas, que te evitan dar consejos obvios y tener que explicar ladiferencia entre animar y motivar. También facilitan que sean las personas las que tomen perspectiva, comprendan la situación y confirmen las decisiones que ya tomaron. Muchas personas ya hacemos lo que tenemos que hacer para intentar alcanzar lo que queremos, pero muchas veces simplemente se trata de insistirno de cambiar. Así que, recuerda, si eres una rana y ya estás en el buche de un pelícano, insiste, a ver qué pasa, no tienes mucho que perder.
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Crisis y tiempo de trabajo

Javier López Secretario de CCOO Madrid
nuevatribuna.es | 28 Junio 2012 - 13:44 h.
La intensa competencia generada por la globalización económica, junto con la creciente demanda de los consumidores de bienes y servicios, han tenido un impacto enorme en las nuevas fórmulas de organización del trabajo y, en última instancia, en las condiciones de trabajo que soportan los trabajadores/as. A esto hay sumar una crisis económica que está afectando a la práctica totalidad de nuestro tejido empresarial. Pero esta crisis, además de ocasionar unos efectos devastadores sobre el mercado de trabajo, llevando al desempleo a cada vez más trabajadores/as, también está teniendo una incidencia extremadamente negativa sobre las condiciones de trabajo. En este sentido, también los trabajadores de la Comunidad de Madrid muestran una gran preocupación, no solo por el futuro de su empleo o por la precariedad laboral que parece ir generalizándose, sino por el cada vez mayor deterioro de sus condiciones de seguridad y salud en el trabajo.
Sin duda, uno de los elementos que se esta viendo más afectado en las empresas por este cóctel letal es el tiempo de trabajo y su organización. No cabe ninguna duda, -y así lo evidencian numerosos estudios científicos-, que el trabajo tiene una influencia significativa para la seguridad y la salud de los trabajadores, sobre todo si tenemos en cuenta que aproximadamente un tercio del tiempo de una persona adulta está dedicado al trabajo. Dependiendo de cómo se distribuyan y organicen las jornadas, las pausas, los descansos, las vacaciones, etc, nos encontraremos ante empresas más o menos saludables.
Pero por lo general las empresas no organizan el tiempo en base a criterios de salud, siendo lo más habitual que ni tan siquiera tengan en cuenta estos factores. Lo normal es que la ordenación del tiempo de trabajo se sustente en criterios de adaptación de los recursos humanos a las cambiantes necesidades productivas de las empresas, incidiéndose para ello en los ritmos de trabajo en detrimento de las pausas y los descansos, en los alargamientos de las jornadas y en los cambios de horarios indiscriminados.
Como consecuencia de esto se está produciendo una cada vez mayor diversificación, descentralización e individualización del tiempo de trabajo que está desembocado en una creciente tensión entre los intereses y necesidades de trabajadores y empresarios. Para los primeros porque afecta a cuestiones tan importantes para su vida como el tiempo social, personal y de descanso, y para el segundo, porque se trata de un elemento estrechamente relacionado con la producción y por lo tanto con sus beneficios económicos.
El resultado de todo esto es que aquellos trabajadores que mantienen su trabajo están viendo como se produce un alargamiento de su jornada , mientras que la distribución más habitual (de lunes a viernes), está en declive frente a toda una suerte de horarios atípicos y variables en los que se incluyen cada vez más los fines de semana. Este tipo de horarios no solo afectan a su salud física, también afecta a su salud mental y social.
En un mercado de trabajo donde la presencia de la mujer es cada vez más importante, éstas siguen llevándose la peor parte en tanto en cuanto siguen ocupándose en mayor grado que los hombres de las tareas domésticas y familiares, sobre todo en tiempos de crisis como los que atravesamos, en los que los recortes en servicios sociales están suponiendo un aumento y diversificación de las responsabilidades familiares. Es innegable que en los últimos años se han producido importantes avances en materia de conciliación de los tiempos de vida y de trabajo, pero también hay que decir que estos avances se sustentan sobre el propio tiempo de trabajo y el salario. Nuevamente es la trabajadora la que soporta el peso de estas medidas.
Las resistencias desde el mundo empresarial a la disminución y reorganización saludable de los tiempos de trabajo se basan en una teoría que aún no ha sido probada y que se empeña en defender la idea de que a menor tiempo de trabajo menor productividad. Pero algunos estudios sobre esta cuestión apuntan en una dirección totalmente contrarias, es decir que la reducción del tiempo de trabajo y/o la adopción de medidas conciliadoras no parecen tener efectos negativos sobre la productividad en la medida que esta no empeora, siendo otros elementos ligados a la gestión de la empresa, como por ejemplo los aspectos organizativos, los que mayor influencia tienen sobre la productividad y la competitividad.
Además, junto a los aspectos productivos y de competitividad, las últimas reformas laborales han ido introduciendo nuevos desequilibrios en este campo, al dotar a los empresarios de un mayor margen de actuación discrecional en una serie de materias, entre ellas algunas relativas a la organización del tiempo de trabajo.
Los resultados evidencian que en muchas empresas se incumplen cuestiones básicas prescritas legalmente y que lo legal y lo saludable no tienen porqué ser coincidentes. Pero estas deficiencias no solo afectan a la organización del tiempo de trabajo sino que afectan al ámbito de la prevención de riesgos laborales en general.
En nuestra sociedad aún no ha terminado de calar la cultura de la prevención y la situación de crisis se está aprovechando en algunas empresas, que la consideran como un gasto y no como una inversión, para disminuir los recursos en materia preventiva o para reclamar marcos normativos más cómodos en cuanto a la protección de la salud de los trabajadores, ignorando o minimizando la importancia de la seguridad y salud en el trabajo.
Efectivamente, en estos tiempos de recortes generalizados la salud laboral está pasando a un segundo plano en las empresas. Lo que tras muchas luchas y esfuerzos por parte de los trabajadores, comenzaba a verse como un beneficio para todos/as, se está convirtiendo en una partida económica susceptible de ser eliminada o rebajada a los mínimos imprescindibles para cubrir el expediente siempre a costa de la salud de los trabajadores/as.
Pero ante este feroz ataque contra los trabajadores/as, más que nunca la prevención de riesgos laborales se articula como la mejor vía de control y cambio en las condiciones de trabajo, es decir ante cualquier característica del trabajo que pueda tener efectos negativos en la salud de los trabajadores.
En lo inmediato debemos reforzar la acción sindical y la movilización, dando continuidad creciente a la lucha contra la reforma laboral y los recortes.
En materia de Salud Laboral debemos exigir la continuidad de la Estrategia Española en Seguridad y Salud, al tiempo que la negociación inmediata del Plan director en Prevención de Riesgos Laborales.
La dureza de los tiempos exige, más que nunca, unidad, firmeza y movilización. Dijimos que la Huelga del 20 de Marzo, no era el fin, sino el principio, porque sólo pierde seguro, el que desiste en la batalla.