lunes, 24 de diciembre de 2012

La historia de una inmigrante residente sin tarjeta sanitaria


La historia de una inmigrante residente sin tarjeta sanitaria

TRAS AÑOS VIVIENDO EN ESPAÑA LA CRISIS LES HA CONDENADO

Margaryta se llevó una sorpresa mayúscula cuando se puso ante el espejo una mañana de esta primavera. La razón de los picores en su cara nada más levantarse era una infección cutánea en la frente y la barbilla que supuraba pus. Y una alergia bajo el ojo izquierdo “que parecía que me habían dado una paliza la noche antes”, cuenta ella misma.
A sus 19 años era la primera vez que le ocurría algo semejante. Pero no sabía todavía que su asombro se iba a tornar en desesperación pocos minutos después, cuando llegó al Centro de Salud de Murcia más próximo a su domicilio de estudiante. Como desplazada, pues su domicilio familiar está en Los Alcázares (Mar Menor), tuvo que esperar un rato a ser atendida por una administrativa.
Hasta ese momento, solo le preocupaba la infección facial. Lleva doce años en España, a donde llegó desde Ucrania con su madre, Svitlana, en la Navidad de 1999 para unirse al padre, Vitaliy, un ingeniero industrial que llevaba ya más dos trabajando de jornalero en el Campo de Cartagena. A Margaryta, que ya lleva más tiempo de su vida en España del que pasó en su localidad ucraniana natal, en el sureste del país, cerca de Donetsk, le aguardaba la segunda y casi peor sorpresa del día. 
Hasta ese momento, como inmigrante legal al igual que sus padres disponía de todos los beneficios del maltrecho estado del bienestar español. Especialmente de la atención sanitaria, aunque por su edad poco uso había hecho de ella. Pero el desempleo galopante en Murcia, superior al 25% de la población activa, también había llegado a su casa. Vitaliy había ido mejorando en la escala social una vez que obtuvo la tarjeta de residencia. De bracero en el campo había pasado a camarero, de ahí a peón en la construcción atraído por los buenos sueldos de la época de la burbuja inmobiliaria y, finalmente, fue vigilante de seguridad en un club de alterne. Nada comparable a su trabajo en Ucrania, donde con su titulación de ingeniero era gerente de una estación de bomberos.
Svitlana siguió un camino paralelo al de su marido, con dos años de diferencia. Embaló limones, trabajó en un supermercado, y limpió casas hasta que en 2005 se quedó embarazada de Denis, el hermano de Margarytta, y fue despedida. No se arredró y montó una tienda de productos rusos y ucranios para la numerosa colonia de esas dos nacionalidades en la costa levantina.
Pero el derrumbe la construcción los sepultó a todos. Vitaliy está en paro desde hace cuatro años. Svitlana tuvo que cerrar su comercio hace dos. Ambos han agotado ya la prestación por desempleo. Solo Margarytta ha podido seguir, hasta ahora, con su actividad. Estudia segundo de grado en Comunicación en la Universidad de Murcia, donde sigue gracias a una beca general de matrícula entera mejorada con 300 euros por buenas calificaciones.
Sin embargo, al depender de la madre, que en diciembre perdió la cobertura sanitaria tras agotar las prestaciones de desempleo, la administrativa de turno en el Centro de Salud le informó a bocajarro, y de no muy buenas maneras, de que no tenía derecho a la asistencia sanitaria. Y tampoco estaba dispuesta a mandarla a urgencias. “¿Para eso de la cara?”, le espetó sin ninguna delicadeza. Tuvo que esperar un día más a que la infección en su cara alcanzara niveles observablemente preocupantes para ser atendida en Urgencias.
Antes de irse a casa a dejar pasar el tiempo para ir a la consulta de urgencia, Margarytta se volvió y se dio de bruces con un cartel de “PRECIOS PÚBLICOS” sellado por el Servicio Murciano de Salud, el mismo que acaba de ser intervenido el jueves por la Consejería de Hacienda murciana debido a sus agujeros económicos.Una consulta con el médico de familia cuesta 88,26 euros si no se dispone de tarjeta sanitaria. Entrar por la puerta de urgencias sube el precio a 110,95 euros. Y el desplazamiento a domicilio de una ambulancia llega a 130,53 euros. Por una simple inyección se ha de pagar 16,32, además de llevar el inyectable, claro.
Con Vitaliy, de 44 años, recibiendo una pensión de subsistencia de 530 euros para todos porque de él depende el hijo menor, Denis, “le pregunto a mi padre qué adelantamos si yo me paso a su tarjeta sanitaria para tener asistencia. Porque tenemos pendientes de pago no sé cuanto dinero de dos hipotecas, una del local del negocio de mi madre y otra de la casa”. Porque, además, la paga de Vitaliy tiene duración de dos años, puesto que es menor de 52 años. “Y entonces, ¿qué haremos?”, se pregunta Margarytta.
Lo que tiene claro es que la reciente declaración de la consejera de Sanidad, María Ángeles Palacios, en la Asamblea Regional de que “la asistencia sanitaria no se le va a negar a ningún ciudadano” no se ajusta a la realidad, al menos a “su” realidad. Y también a la de cientos, quizá miles, de desempleados españoles sin prestación o esta agotada. Ni siquiera está segura Margaryta de que parte de sus problemas se solucionarían si su expediente de petición de nacionalidad saliera adelante. Lo inició hace seis años. Como hicieron sus padres con su hermano Denis nada más nacer.Silencio administrativo. O la callada por respuesta.

"Marea Blanca" inicia una "resistencia feroz" contra privatización de sanidad

24-12-2012 / 16:40 h EFE

El colectivo "Marea Blanca" en defensa de la sanidad pública se ha encerrado hoy en el Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa de Zaragoza, el primer paso de una "resistencia feroz" en contra de la privatización de la sanidad, de los recortes y de los despidos de trabajadores.
Miembros de esta plataforma permanecerán en la sala de juntas de la Junta de Personal hasta el próximo 31 de diciembre, por turnos de varias personas, ya que no quieren "perturbar la paz del hospital" ni perjudicar el bienestar de los pacientes, ha explicado a Efe una de las portavoces de Marea Blanca, Ana Asensio.
Antes de entrar en el centro hospitalario, unos doscientos trabajadores de la sanidad se han concentrado a las puertas del clínico para rechazar las medidas de ajuste que están llevando a cabo los gobiernos central y autonómico.
Entre ellos se encontraba José Luis Martínez, que hoy inicia una huelga de hambre hasta el próximo lunes con el objetivo de mandarle un mensaje claro y contundente al consejero de Sanidad, Ricardo Oliván, que "la resistencia contra la privatización y los despidos va a ser feroz".
"No puede ir en contra de la sanidad pública, la vamos a defender con todos nuestros medios", ha dicho Martínez, quien estará acompañado en esa huelga de hambre por su compañero Antonio Vázquez.
Vázquez ha lamentado que el Gobierno haya cruzado "una línea roja" que no debería haber traspasado, ya que "vulnera derechos del trabajo público y de la asistencia pública y gratuita de todos los usuarios", y ha remarcado que el sistema de sanidad "funciona", es "eficaz y eficiente".
El encierro de hoy se ha convocado en protesta por la centralización de laboratorios de análisis clínicos en el Hospital Miguel Servet, a juicio de Ana Asensio "un primer paso hacia la privatización de este servicio".
Durante esta semana se van a celebrar asambleas y reuniones para hacer visible la situación real de la sanidad, ha dicho Asensio, quien ha recordado que se han cerrado quirófanos por la tarde y las listas de espera se han triplicado.

El Sespa atendió a más de 300 «sin papeles» desde la retirada de la tarjeta sanitaria


El Principado destaca su medida «pionera» para desactivar la exclusión de los inmigrantes irregulares auspiciada por el Ejecutivo central 


Oviedo, Pablo ÁLVAREZ

Un total del 311 extranjeros «sin papeles» han sido atendidos por la sanidad pública asturiana desde la entrada en vigor -el pasado 1 de septiembre- de la norma estatal que retiraba la tarjeta sanitaria a los inmigrantes en situación irregular, a los que, salvo una serie de excepciones, excluía de una asistencia gratuita. A raíz de la aplicación de dicha regulación, el Gobierno regional puso en marcha una iniciativa que garantiza el acceso de este colectivo a una sanidad totalmente subvencionada (excepto el epígrafe de fármacos). «Todos ellos han sido incluidos en el Sistema de Información de Población y Recursos (Sipres) y se les ha asignado un código de identificación personal», subraya un comunicado difundido ayer por el Servicio de Salud del Principado (Sespa).

El Gobierno asturiano señala que la atención a estas personas «fue una de las primeras medidas abordadas por el Ejecutivo de Javier Fernández». La Consejería de Sanidad abanderó desde el primer momento una posición beligerante con la defendida por el Ejecutivo de Mariano Rajoy. Como consecuencia, arbitró una resolución «pionera» en España -según enfatiza el Ejecutivo autonómico- basada «en la Ley General de Salud Pública, que promueve el funcionamiento coordinado de las estructuras asistenciales para preservar la salud poblacional y que contempla actuaciones individuales y colectivas entre las que se incluyen las actividades de promoción de la salud y las de prevención de la enfermedad».

De los nuevos usuarios registrados desde la entrada en vigor de la citada resolución, 138 son hombres y 173 mujeres. Por grupos de edad, 126 están comprendidos entre 18 y 29 años (59 hombres y 67 mujeres); 121 entre los 30 y los 44 (58 hombres y 63 mujeres); 56 entre los 44 y los 64 años (20 hombres y 36 mujeres) y sólo ocho superan los 65 (un hombre y siete mujeres).

Cuatro de cada cinco inmigrantes atendidos son menores de 44 años y sólo el 2,5 por ciento mayores de 65 años. Estos últimos datos vienen a corroborar la tesis de la Consejería de Sanidad, según la cual la «inmensa mayoría» de los irregulares son «población joven, que es la que habitualmente precisa de un uso menor de los recursos asistenciales». Esta apreciación ha sido empleada de forma reiterada por el Departamento que dirige Faustino Blanco para cuestionar la regulación auspiciada por el Partido Popular.

Una regulación que contempla excepciones, de modo que los extranjeros no registrados ni autorizados como residentes en España menores de 18 años y las mujeres embarazadas han continuado recibiendo la asistencia sanitaria en las mismas condiciones que las personas con derecho a aseguramiento.

Según el Gobierno asturiano, los datos recabados por Sanidad confirman que los inmigrantes sin papeles que residen en la región son, «en su mayoría, una población joven y sana, con muy poca demanda asistencial, que no genera un gasto especialmente relevante para el sistema público de salud».

La Consejería agrega que Asturias cuenta, en el momento actual, con un total de 9.303 ciudadanos sin aseguramiento acreditado, de los que 2.729 son comunitarios y 6.574 extracomunitarios. De ellos, 9.007 tenían aseguramiento y tarjeta sanitaria hasta el pasado 1 de septiembre, fecha de entrada en vigor del Real Decreto Ley 16/2012 de medidas urgentes para garantizar la sostenibilidad del Sistema Nacional de Salud elaborado por el Ministerio de Sanidad. El Ejecutivo asturiano desconoce «qué porcentaje de estas tarjetas se corresponde con personas que siguen residiendo en Asturias». Sí se tiene certeza, en cambio, de que, de todos ellos, a unos 2.000 «les había caducado la tarjeta sanitaria antes de la fecha máxima de renovación del 1 de marzo y no acudieron a renovarla».

El Sespa destaca que Asturias ha sido «pionera con una iniciativa a la que se han sumado otras comunidades como Galicia, Castilla y León, Andalucía, País Vasco, Cataluña y Canarias».

biomasa Iberdrola cierra la planta de biomasa de Corduente

Javier RicoLunes, 24 de diciembre de 2012

Parada técnica según la eléctrica y cierre definitivo según los trabajadores e intuye la alcaldesa de Corduente, Isabel Férnández. Los recortes en Castilla-La Mancha, que afectan al suministrador principal de la planta, la tasa a las eléctricas y la insuficiente eficiencia de la planta provocarán su cierre el 31 de diciembre y el despido de todos sus trabajadores, más la pérdida de empleo de otras personas vinculadas al suministro de biomasa. Durante su inauguración en 2009 la instalación se vendió como innovadora, reactivadora de la economía en la zona y referente en la prevención de incendios.
Iberdrola cierra la planta de biomasa de Corduente
Al principio de la semana pasada se empezó a extender la noticia del cierre de la planta de Corduente (Guadalajara) por parte de sus propietarios, Iberdrola, que la explota a través de Tamoin Power Services. El jueves 20, la compañía eléctrica salió al paso de las informaciones y afirmó que la cerrará el 31 de diciembre “por una parada técnica para mejorar su eficiencia”, según recogía EFEverde. Añadía Iberdrola que la central es “un proyecto innovador y que la parada pretende reenfocarlo a nivel técnico y económico". Concluye, según recoge textualmente la agencia, que “la biomasa es una tecnología nueva que necesita todavía ajustes y reenfoques".

Es cierto que existen pocas plantas en España enfocadas cien por cien a la biomasa forestal industrial, pero no se debe tanto a la falta de tecnología apropiada. Desde el colectivo de trabajadores, la alcaldía de Corduente y el PSOE de Guadalajara señalan otras causas. La misma información de EFEverde revela que fuentes de los trabajadores de la central alegan que la planta cierra definitivamente porque tiene pérdidas y que solo volverá a abrir si la eléctrica consigue venderla. Sostienen que ha existido "mala gestión" por parte de Iberdrola, ya que la operación correspondía a personal subcontratado y el abastecimiento de madera no era el más eficiente. 

Se pierde el rastro de los 280 empleos que se iban a crear
Los trece empleados de la planta ya han recibido el preaviso de despido por parte de Tamoin, pero quieren plantear a Iberdrola un compromiso de recontratación, en caso de que la planta vuelva a ponerse en marcha tras el modificado técnico. Aún no han recibido contestación a la propuesta. La eléctrica ya había prescindido de tres trabajadores, ya que se puso en marcha con una plantilla de veinte, aunque cuando se inauguró, Iberdrola Renovables contaba más, y afirmaba que “da trabajo a dieciocho personas en la planta y a catorce en la trituración y traslado de la biomasa, además de las 250 que emplea la Junta en la limpieza de los montes”. 

El problema es que ya no hay tantas personas limpiando los montes. De esta tarea se encarga la empresa pública Gestión Ambiental de Castilla-La Mancha (Geacam). Según una información del portal GuadaQué, la alcaldesa de Corduente, Isabel Fernández, afirma que los responsables de Iberdrola han reconocido la falta de rentabilidad económica de la planta, agravada por la finalización del convenio con Geacam para el desbroce de montes en el aporte de combustible y por el nuevo impuesto de las eléctricas.
“El cierre se suma a los recortes que padecemos en toda la comarca de Molina”
En La Crónica de Guadalajara recogen las palabras de la parlamentaria regional del PSOE en esta provincia, Yolanda Lozano, quien añade que “los despidos en la planta de biomasa se añadirán a los 180 puestos de trabajo que se han perdido en Geacam en toda la comarca de Molina de Aragón”. Lozano especifica que "la planta dejó de ser viable desde que el Gobierno regional rompió unilateralmente el convenio por el que Geacam suministraba el 40 por ciento del combustible empleado para generar energía a través de los trabajos de limpieza del monte".

Isabel Fernández recuerda que la planta era uno de los compromisos encuadrados en el Plan Integral del Ducado tras el grave incendio de 2005 del Alto Tajo, firmado por el anterior Gobierno regional y los ayuntamientos de la zona y con vigencia hasta 2015. La alcaldesa afirma que varios madereros de la comarca se habían quedado recientemente en subasta con la saca de la madera del incendio de Checa, con el compromiso de llevar el residuo forestal a la planta, "y ahora su futuro también está en el aire". Fernández concluye indignada que esta mala noticia “se suma a los recortes que ya venimos padeciendo en toda la comarca de Molina con los despidos de los agentes medioambientales, con las ambulancias, las escuelas y todo".

Despido más barato y salario flexible para combatir el paro


La reforma laboral me va a costar una huelga general", le confesó a comienzos de año el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, al primer ministro finlandés, Jyrki Katainen, en una conversación informal en una de tantas cumbres europeas, sin percatarse de que estaban grabando sus palabras. La frase fue entonces premonitoria de que los cambios que se avecinaban no iban a ser meramente estéticos.


RAQUEL DÍAZ GUIJARRO - MADRID - 24/12/2012 - 10:06
Y así ocurrió, no una, sino dos huelgas generales en el mismo año (algo inaudito) le han costado al Ejecutivo el nuevo marco normativo en materia laboral. No obstante, todavía hoy hay expertos que recuerdan que la reforma podía haber sido mucho más ambiciosa. Es decir, que en este asunto hay opiniones para todos los gustos.
Las principales medidas que incluyó el texto elaborado por el Gobierno fueron el abaratamiento de la indemnización por despido improcedente de 45 a 33 días por año trabajado y un máximo que se reduce de 42 a 24 mensualidades; con un mecanismo para garantizar los derechos de los contratados antes de la nueva norma.
A partir de febrero se facilitó el despido por causas económicas (20 días por año y 12 mensualidades) por dos vías. Por un lado, afinando más qué puede alegar la empresa, como son tres trimestres consecutivos de pérdidas o disminución de ingresos o ventas. Y,_por otro, eliminando la autorización administrativa para los expedientes de regulación de empleo (ERE), que se dejan a decisión unilateral del empresario; aunque se mantiene el periodo de consultas y las formalidades de la documentación.
En materia de negociación colectiva se facilitan los descuelgues de los convenios y la modificación sustancial de las condiciones de trabajo. ¿Ha servido para frenar la sangría del desempleo? Las cifras en frío dicen que no, ya que se contabilizan 100.000 ocupados menos desde la reforma y 140.000 parados más. Según los datos de los ERE es verdad que hay más de suspensión temporal de empleo y de reducción de jornada que de extinción (despidos), pero todos continúan aumentando. Los despachos de abogados insisten en que la primera opción de las empresas continúa siendo el despido antes que la flexibilidad interna.
En cualquier caso, sí se está abaratando el coste de las indemnizaciones por despido, un 9,3%, en términos globales, y también se están ajustando los costes laborales a marchas forzadas, vía salarios. Hasta un 33% de las empresas ha recortado los sueldos de su plantilla este año. Si servirá o no para salvar el empleo, solo el tiempo lo dirá.

Los ERE llegan al sector público

Otra de las novedades que incluye la reforma laboral es la posibilidad de que se produzcan despidos colectivos por causas económicas en las Administraciones Públicas, un sector que a estas alturas de la crisis parecía inmune a estos procesos de dramáticos ajustes de plantilla. Las últimas cifras conocidas de paro registrado y, sobre todo, de la Encuesta de Población Activa, prueban cómo es el sector público aquél donde empieza a concentrarse la destrucción de empleo desde mediados de año.
Desde el Ministerio de Empleo defienden que la reforma laboral no se diseñó para crear empleo, sino para que en próximas crisis económicas no se opte masivamente como primera opción por el despido de trabajadores, sino por medidas de flexibilidad interna.
Y quienes temían que la ausencia de autorización administrativa judicializaría en exceso los ERE, los números parecen darles la razón. Aunque siguen pactándose la gran mayoría, a pesar del acuerdo colectivo, una parte del comité o los trabajadores a título individual recurren a los juzgados de lo Social, algo que no se podía hacer con la legislación anterior.

La Junta pide que se tomen medidas ya ante la prolongada baja de la juez de los ERE


El consejero de Justicia e Interior, Emilio de Llera, considera necesario "tomar una decisión ya" y adoptar alguna de las medidas legales previstas para paliar la baja por enfermedad de la juez de Sevilla que investiga los expedientes de regulación de empleo (ERE) fraudulentos, Mercedes Alaya. El caso acumula ya 60 imputados y el sumario supera los 23.000 folios.
En declaraciones a Europa Press, De Llera argumentó que, después de que la titular del Juzgado de Instrucción 6 de Sevilla haya prorrogado su baja por un mes más, "hay que tomar una decisión seria ya y nombrar a alguien que vaya a permanecer", porque -según las informaciones de las que dispone- la magistrada "parece que no está bien".
En este sentido, el consejero del ramo lamentó que "da mucha pena ver que una compañera está en esta situación, pero alguien tiene que hacerse cargo" del juzgado en tanto en cuanto se prolonga la baja. De Llera desveló que por parte de la Fiscalía Anticorrupción "ya se ha pedido que se diera una solución a este problema, porque con un juez interino es muy difícil trabajar".
Al hilo de ello, el titular de Justicia se refirió a lo asegurado por el juez decano de Sevilla, Francisco Guerrero, quien defiende que, en caso de que la juez prorrogue nuevamente su baja, habrá que plantearse la posibilidad de pedir una comisión de servicio o un juez de adscripción territorial.
"Eso sería lo coherente, dar una solución", puso de manifiesto el responsable autonómico de Justicia, quien señaló que, si no se soluciona este asunto, la juez "va a estar presionada con la necesidad de volver pronto, y lo que tiene que hacer es curarse y, una vez que esté curada, que se reincorpore y siga llevando su trabajo como siempre lo ha llevado, con una profesionalidad extraordinaria".
No obstante, "mientras tanto hay que tomar una solución", insistió el consejero, quien recordó que el juzgado de Mercedes Alaya "lleva unosasuntos hartamente complicados". "Me imagino ahora a un juez nuevo de carrera que llegara al juzgado y de entrada tuviera que estudiarse un montón de volúmenes para ver lo que hay, y eso es muy perturbador", concluyó.

Fin de contrato

Emilio de Llera hizo estas declaraciones tras conocerse que el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) ha acordado destinar a una juez de adscripción territorial (juez de carrera pero sin plaza fija) al Juzgado de Instrucción 6 de Sevilla, debido a que el juez de refuerzo que fue nombrado en su día -Iván Escalera- termina su contrato el 31 de diciembre, lo que supone un nuevo contratiempo para la instrucción de este caso.
La Sala de Gobierno del TSJA acordó el pasado día 17 de diciembre nombrar a Ana Rosa Curra Rojo como sustituta del sustituto de Mercedes Alaya, medida que no tiene relación alguna con la prolongada baja de la juez -está fuera del juzgado desde que se reincorporó a la vuelta de las vacaciones de verano- sino con el cumplimiento del contrato del juez de refuerzo, Iván Escalera.
Ana Rosa Curra Rojo comenzará a trabajar en el juzgado de Mercedes Alaya a partir del próximo 3 de enero y su contrato tiene una duración mínima de seis meses prorrogables.
Curra Rojo partirá de cero en un caso de enorme complejidad, con 60 imputados y más de 23.000 folios de sumario. El caso se encuentra actualmente en secreto de sumario, medida que pidió la Guardia Civil en un intento de descubrir a los "verdaderos beneficiarios" de los fondos públicos investigados y por que interesan "investigaciones sobre personas físicas y jurídicas no imputadas pero sí relacionadas con actividades de los imputados" que podrían malograrse.
Ana Rosa Curra Rojo procede del Juzgado de Instrucción 13 de Sevilla, donde instruyó la denuncia que la Fiscalía Superior de Andalucía interpuso contra el ex primer teniente de alcalde y actual portavoz de IU en el Ayuntamiento de Sevilla, Antonio Rodrigo Torrijos, por amenazar presuntamente y atentar contra la integridad moral de los empleados despedidos en la empresa municipal Sevilla Global.
Con anterioridad, la magistrada Curra Rojo prestó servicio en el Juzgado de lo Mercantil 1 bis de Sevilla y en los juzgados de Primera Instancia e Instrucción 4 de Vilanova y la Geltrú y 1 de La Palma del Condado.

Feliz navidad y buen año 2013!!!!